Fibromialgia, un dolor incapacitante

La fibromialgia es un síndrome asociado con dolor incapacitante crónico y generalizado.

Las personas que padecen fibromialgia tienen dolores musculares y dolor de cuello, hombros y espalda.

Duermen mal y a menudo están rígidos cuando se despiertan o cuando se mueven después de estar sentados durante largos períodos de tiempo.

La intensidad y la ubicación del dolor y el grado de fatiga pueden variar de un día a otro y pueden empeorar con el ejercicio excesivo y el estrés.

Las mujeres son el sector más vulnerable, sin embargo, los hombres y los niños también pueden verse afectados.

Las personas con ciertas afecciones de salud que afectan los músculos, los huesos y las articulaciones (enfermedades reumáticas) como la artritis y el lupus también pueden tener un mayor riesgo de fibromialgia.

Fibromialgia: qué es, síntomas, diagnóstico y tratamiento

Para la mayoría de los reumatólogos, médicos que se especializan en enfermedades reumáticas, es la segunda o tercera afección más común diagnosticada.

El dolor, la fatiga y muchos otros síntomas asociados con la fibromialgia pueden frustrar tanto al paciente como al médico.

La afección a menudo hace que los individuos afectados se sientan mal anímicamente, pero no causa inflamación ni daño visible a los tejidos afectados.

Si bien el dolor y otros síntomas van y vienen al azar, no progresan a un estado de enfermedad ni remiten con el tiempo.

Si bien cierta depresión está asociada con la fibromialgia, no causa la afección. La prevalencia de la depresión es casi la misma que con cualquier enfermedad crónica.

Los profesionales de la salud familiarizados con la afección pueden hacer un diagnóstico utilizando los criterios establecidos en 2010 por el American College of Rheumatology (ACR).

Las pruebas de laboratorio pueden ser útiles para ayudar a diagnosticar afecciones con síntomas similares a la fibromialgia, como la artritis reumatoide, el síndrome de Sjögren, la enfermedad de la tiroides y el lupus.

Otros estudios que se llegan a recurrir son la electromiografía (EMG) se puede realizar para evaluar la salud de los músculos y los nervios que los controlan.

Ocasionalmente, se puede ordenar una exploración por imágenes como una resonancia magnética (MRI) para ayudar a descartar la posibilidad de esclerosis múltiple u otras enfermedades que pueden causar síntomas similares a la fibromialgia.

Una nueva investigación para comprender la fibromialgia se centra principalmente en cómo se procesa el dolor en el cerebro y la médula espinal en lugar de los receptores del dolor en el resto del cuerpo.

El cambio de perspectiva puede conducir a nuevos medios para diagnosticar el trastorno en el futuro.

Actualmente, no existe una cura para la fibromialgia, pero hay tratamientos disponibles para controlar la afección.

Es posible que las personas con esta afección necesiten ser tratadas por un equipo de profesionales que incluya un médico general, un fisioterapeuta y posiblemente un reumatólogo.

Dichos equipos suelen estar disponibles en clínicas de dolor especializadas en tratamientos para la artritis y otras enfermedades reumáticas.

No se ha identificado una causa única de fibromialgia, pero se cree que hay componentes genéticos y ambientales, que algo actúa como un desencadenante en las personas que están predispuestas a la afección.

Fibromialgia, el dolor invisible - Levante-EMV

Algunas familias tienen una mayor incidencia del trastorno. Algunos casos parecen comenzar con un trauma físico o una enfermedad grave, mientras que otros se presentan sin un “evento” discernible.

Las terapias farmacológicas pueden ofrecer al menos una mejoría de los síntomas a corto plazo, incluida una disminución del dolor y una mayor calidad del sueño.

Sin embargo, la investigación muestra que el tratamiento más efectivo para la fibromialgia es el ejercicio físico, particularmente el ejercicio aeróbico.